Fallecimiento
Capital garantizado a tus beneficiarios. Pagado en pocos días desde la comunicación del siniestro.
Un seguro de vida no es para ti. Es para los que dejas atrás. Y tener uno bien hecho — adaptado a tu situación, con la compañía correcta — es uno de los mayores actos de responsabilidad que puedes hacer por los tuyos.
Análisis gratuito de 45 minutos · Sin compromiso · Online o presencial.
Sin letra pequeña. Sin sorpresas. Estas son las protecciones que negocio para ti.
Capital garantizado a tus beneficiarios. Pagado en pocos días desde la comunicación del siniestro.
Si quedas incapacitado para trabajar, recibes el capital aunque sigas vivo. Tu familia, protegida.
Cobertura ante diagnósticos críticos (cáncer, infarto, ictus). Anticipo del capital cuando más lo necesitas.
Elegimos según tu situación: cobertura por X años (más económica) o vida entera (mayor garantía).
Posibilidad de cobrar parte del capital en vida si la situación lo justifica (enfermedad terminal, dependencia).
Tú decides quién recibe el capital. Lo configuramos correctamente para evitar problemas legales.
El precio depende de tu edad, salud y capital deseado. Negocio las condiciones más justas para tu perfil.
Cuando llega el momento, no toca pelearse con burocracia. Yo me ocupo de todo el papeleo por tu familia.
Si te identificas con alguno de estos perfiles, este seguro es para ti.
Tu sueldo sostiene a tus hijos, pareja o padres. Si tú faltas mañana, ¿podrían mantener su nivel de vida? Un seguro bien dimensionado da esa tranquilidad.
Un seguro de vida puede cancelar la hipoteca pendiente si te ocurre algo. Tu familia se queda con la casa libre de deudas — no a merced del banco.
Si tu negocio depende de ti, tu desaparición pondría en jaque a empleados, socios y familia. Un buen seguro asegura la continuidad económica.
El capital de un seguro de vida pasa directamente a beneficiarios — sin trámites de herencia, sin disputas familiares, sin esperas. Eficaz y rápido.
No soy agente de una sola marca. Trabajo con Mapfre y otras aseguradoras. Eso significa que te recomiendo el seguro mejor para ti, no el que me da más comisión.
El error más común es contratar un seguro genérico de 100.000€ "porque sí". Yo calculo el capital exacto que tu familia necesita según tus deudas, hijos e ingresos.
En el momento más difícil, lo último que necesita tu familia es pelearse con burocracia. Una llamada y yo me encargo de cobrar el capital y entregárselo.
Pagas exactamente lo mismo que si contrataras directamente con la aseguradora. Mi comisión la pago yo de mi bolsillo a la compañía. Tú ganas un asesor sin pagar de más.
Si además del seguro de vida necesitas proteger tu salud y tu hogar, el Plan Protección 360 te sale más barato que contratar cada seguro por separado. Y elimina los huecos de cobertura entre pólizas distintas.
"Tenía un seguro de vida que me había vendido el banco con la hipoteca. Óscar lo revisó, vio que estaba mal dimensionado y me consiguió uno con mejor cobertura y casi un tercio más barato. Las cosas bien hechas marcan diferencia."
"Soy autónomo y tenía mi negocio sin ningún tipo de cobertura personal. Óscar me planteó un seguro de vida pensado para que si me pasaba algo, mi mujer pudiera mantener el negocio o liquidarlo sin agobios. Eso es asesoramiento de verdad."
Cuanto antes, mejor. Las primas son más bajas cuando eres joven y estás sano. Si tienes hipoteca, hijos o dependencia económica de tu sueldo en tu familia, la edad ya no es tan relevante — lo es la situación. Te aconsejo según tu caso concreto.
Depende de tus deudas (hipoteca), de cuántos años de ingresos quieres dejar cubiertos a tu familia, y del estilo de vida que quieres mantenerles. Lo calculamos juntos en el análisis gratuito. Lo importante es no quedarse corto, pero tampoco pagar por capital que no necesitas.
Depende del tipo de póliza. Hay seguros con prima nivelada (mismo precio toda la vida) y otros con prima creciente (más baratos al principio, suben con la edad). Te explico ventajas y desventajas de cada uno según tu situación.
Depende del capital contratado y de tu edad. Para capitales pequeños suele bastar un cuestionario de salud. Para capitales altos, sí puede pedirse reconocimiento médico. Te lo aclaro antes para que no haya sorpresas.
Normalmente no. El banco te lo vende como "obligatorio" pero no lo es — solo necesitas un seguro que cubra el capital pendiente, no necesariamente el suyo. En el 80% de los casos consigo mejores condiciones y precio en una compañía independiente.
El seguro se cancela y pierdes la cobertura. Por eso es importante dimensionar bien la prima al principio — para que sea sostenible a largo plazo. Mi trabajo es que pagues lo justo por lo que necesitas, ni más ni menos.
Reserva tu análisis gratuito de 45 minutos. Te calculo el capital exacto que tu familia necesita, comparo entre compañías, y te diseño el seguro adecuado para tu situación. Sin compromiso.